Mundo de ficçãoIniciar sessãoTomás
Jodida suerte la mía
Esa llamada no pudo haber sido más inoportuna
Hace ya un rato que empezamos a caminar rumbo a mi casa para dejar a Meg y a Gin antes de que mamá tome la apresurada e irracional decisión de desheredarme por el hecho de haber traído a las niñas conmigo
Ni Juliet ni yo nos hemos atrevido a abrir la boca luego de lo ocurrido hace algunos minutos en el parque y de no ser por los pequeños







