Había pasado una semana desde que Ivana desapareció, en un principio las chicas no le dieron importancia porque pensaron que había decidido arreglar las cosas con Hibrand y se había ido con él, pero cuando vieron que no llamaba para avisar donde estaba, como lo hacía siempre que se iba, empezaron a llamarla ellas, pero nunca les cogió la llamada, de hecho, el teléfono siempre estaba apagado y eso le parecía muy extraño.
—Edurne, nada de lo que está pasando es normal, Ivana no es así —dijo Malen