Mundo de ficçãoIniciar sessãoNos besamos durante un largo rato, y entonces, sin previo aviso, él agarró mi mano y se separó de mí, observándome, con una gran sonrisa en el rostro, antes de emprender aquella aventura, corriendo junto a mí, como ya lo hicimos la primera vez, dejando atrás la discoteca, la playa, hasta llegar a la puerta de su hotel.







