Amira.
No tardamos en llegar a la modista, es un lugar que se ve bastante lujoso, escuché por algunas sirvientas de que aquí se han encargado hacer los vestidos de las últimas tres emperatrices, las telas son de la mejor calidad y que las piedras que usan en los vestidos son totalmente genuinas, somos recibidas por un trabajador que actúa elogiando excesivamente y haciendo muchas reverencias, pasan a Dina a un vestidor me quedo parada cerca de la puerta para asegurarme de que ningún hombre ent