Desperté al amanecer, él aun duerme, tiene un brazo detrás de su cabeza, tapado hasta un poco más debajo de su cintura, su torso desnudo, su pelo suelto, y su cara muestra paz, no lo quiero despertar, quiero mantenerlo así en mi retina, lo miro, cada centímetro de su rostro angelical, pero a la vez masculino, recorro con mi vista su pecho y sus brazos, luego me devuelvo a su boca, su boca rosada, carnosa, que dan ganas de morderla, y besarla, mientras estoy hipnotizada en su boca, sonríe, me pi