Lunes por fin ha llegado, un día que muchos odian y que pocos aman
En este caso Stephen Reich está en la segunda opción
Sentando en medio del pequeño parque antes de cruzar a la universidad, esperando por el omega rebelde, o mejor dicho su omega
Siente como unos brazos le rodean, sorprendido voltea encontrándose con la omega pelirroja de su salón
—Buenos días, Stephenie ¿esperabas por mí? —pregunta sonriente y juega con su cabello rojizo
—ehm no, espero por Aurel—si, muchas veces Stephen era de