DEBBY
No sé en dónde estoy. Cuando abro los ojos, me encuentro envuelta en una penumbra que se extiende hasta donde alcanza mi vista. El frío se filtra a través del camisón de algodón que llevo puesto. Es extraño; al principio no sé cómo llegué aquí, ni por qué estoy vestida así. Me muevo y siento la aspereza de la cama bajo mis pies descalzos. A mi alrededor, todo está en silencio, excepto por el leve crujido de las paredes, como si la mansión respirara junto conmigo.
El miedo se instala en mi