Sintiendo la gravedad de la situación, Mark corre hacia el garaje para tomar su automóvil; sin embargo, Hector se adelanta y dice:
—Vamos en mi coche, es mucho más rápido.
Sin darle espacio a discusión, entra en el coche de su amigo. Hector pisa el acelerador con fuerza y el coche arranca, saliendo de la casa a toda velocidad.
Volviendo a hablar con su madre, esta vez siguiendo su ubicación en tiempo real, Mark pide más información.
—Mamá, ¿siguen detrás de ti? —pregunta, volviendo la atención