En cuanto llegan a la casa de los suegros, Hector pide que alguien prepare algo y lo lleve al cuarto para que Ava coma allí.
—¿Pero por qué van a comer en el cuarto? —pregunta Rafaela, un poco sorprendida. —Podemos preparar la mesa.
—Ava necesita descansar —responde él, mirando a su esposa con cuidado. —Solo quiero que coma algo y se relaje. Fue una noche demasiado larga.
Decidido eso, Rafaela y Ethan acompañan a la pareja hasta el antiguo cuarto de su hija. En cuanto ella se acuesta en la cama