Al ver una vez más que Tácio estaba excediéndose de las ideas, ella se alejó.
—Voy a entrar, creo que deberías ir a tu casa —dijo Rafaela, dándose la vuelta para salir.
—Rafa, ¿por qué estás actuando como si yo fuera un extraño para ti? —él preguntó.
—¿Y por qué estás actuando como si pudieras manda