En una habitación blanca, insonorizada, Eva caminaba de un lado a otro, hablando sola.
Sus manos estaban lastimadas de tanto rascarse debido al nerviosismo y al estrés que vivía allí. Su cabello estaba desaliñado, demostrando que no había sido peinado durante un largo período.
Desde que había sido encerrada en aquella habitación, no había salido de allí para nada. No tenía contacto con otras personas y lo único diferente que veía a lo largo del día era su comida, que llegaba por una pequeña ren