—¡Qué tontería, Eva! ¿Por qué no eliges ese anillo de una vez y nos vamos a casa? —replicó Ethan.
—Te estaba preguntando sobre las alianzas y parecías distraído —respondió Eva.
—Te dije que no estaba de humor para esto hoy, fuiste tú quien insistió.
—Si no hubiera insistido, seguirías posponiendo más y más —replicó ella.
—Está bien, elige cualquiera y vámonos.
—No elegiré nada apresuradamente. Usaremos el anillo que elijamos para el resto de nuestras vidas, no lo olvides.
—Es solo un anillo —res