—Vine a Estados Unidos para jugármela —respondió ella—. Aunque amo mi apartamento, si estuviera en la misma situación hoy, nunca compraría uno en un lugar tan caro.
—¿Por qué? ¿Acaso te arrepientes?
—No es eso.
Cuando compró el apartamento con Kate, no se preocupaba por lo que tendría que pagar, después de todo, era soltera y no tenía gastos innecesarios, pero ahora la situación era diferente, tenía otra vida que atender.
—Si tienes algún problema, puedes hablar conmigo, Sofía. Independientement