[Me alegré de volver a verte, ¿podríamos encontrarnos este fin de semana? Necesito tu ayuda.]
Cuando leyó la última frase, se sintió intrigada. ¿Por qué Mateo la necesitaba? Sin pensarlo dos veces, decidió responderle, preguntándole qué necesitaba. No pasó ni un minuto y él la llamó de vuelta. Ella contestó de inmediato.
—Hola, Sofía, disculpa molestarte, debes estar ocupada, ¿verdad? —preguntó Mateo al otro lado de la línea.
—No, no hay problema, de hecho, estaba ordenando mis cosas. Ya me esto