Al escuchar lo que dijo su madre, su corazón dio un vuelco.
—¿Mateo estuvo en tu casa? —preguntó, tratando de fingir que no se afectaba por las palabras de su madre.
—Sí, apareció aquí anoche, —dijo Carmen. —Me sorprendió un poco, ya que hacía mucho tiempo que no venía a la posada.
—¿Qué quería? —preguntó Sofía, con un tono ansioso.
—Me dijo que se va para los Estados Unidos, a un seminario, algo así, dijo que estará allí por un buen tiempo, así que pidió tu dirección.
—¿Por qué quiere mi direcc