Quizás su rostro cambiaría en ese momento, incapaz de sostener su personaje, volviendo a tratarla con rudeza, obligándola a salir de allí directo a una clínica de abortos para terminar con lo que él de ninguna manera quería.
Ella suspiró profundamente, dándose cuenta de que no importaba cómo él la tratara o fingiera ser, al final, Ethan solo pensaba en sus propios intereses, mostrando que no le importaba nada más. Independientemente de si era bueno o malo, nunca podría contarle sobre su embarazo