92. Nunca se ha ido de tu vida
—Esto no puede ser verdad —sigue repitiendo Elena, entre lágrimas—, esto…¿Esto es real?
—¡Es real, Elena! Muy, muy real —Constanza responde, abrazándola por el hombro—, ya no tenemos más dudas. La vida nos ha unido, y tenemos cómo demostrar la verdad. Todo el mundo…
—No, no puede saberlo todo el mundo —Elena esnifa un poco, y limpia sus lágrimas—, prometiste que no le dirías a nadie, Constanza.
—Pero Elena —Constanza frunce el ceño en preocupación—, es ahora o nunca cuando el mundo necesita sab