9. No hay marcha atrás: llámame tuyo
—¡Señora Renata! —Issie se acerca para empujar a Renata hacia atrás, lejos de Elena.
—Eso te merece. ¡Eso y más! Todo el mundo sabrá la clase de persona que eres tú. Una criminal —Renata se zafa de mala gana de Issie—, estás en mi casa. Está casa es mía y de Gianluca, y estás equivocada si crees que voy a dejar tan fácilmente que me quites a mi prometido.
—Necesita irse, señora Renata. ¡El señor Mancini no querrá verla aquí y lo sabe!
—Tú cállate —Renata brama hacia Issie. Su cabello caramelo s