30. Promesa. ¿qué le sucederá al destino?
—Qué coincidencia —Ítalo Moretti vuelve a expresar—, aún así, es un completo placer conocerla, señora Elena.
—El placer es todo mío —responde su esposa.
Gianluca está pensando seriamente en cómo mantenerse sereno con ésta mujer a su lado. No sabe lo que le ocurre. Lo único qué tiene en mente son los ojos de ésta mujer y su boca contra la suya. De resto, el mundo sigue siendo banal.
La forma en la que Ítalo Moretti observa a su esposa aumenta su discordia. Así que se acerca a hablarle en