104. El lugar más hermoso de todos
—No sólo se trata de la verdad…todo éste tiempo quiso que tus asesores te dieran la espalda. Le pagó millones para que se fueran en tu contra, y lo logró. Acabó contigo, es un hecho.
—Nunca lo hizo —Gianluca se pone de pie. Es su padre quien le habla desde el otro lado con severidad—, está a punto de pudrirse en el infierno.
El señor Giancarlo Mancini desliza su silla de ruedas hacia atrás para salir de la mesa. Gianluca está en la espera de Flavio aquí en el tribunal para saber el estado de la