101. Hermoso recuerdo
Tanto tiempo ha pasado desde que Gianluca sintió cómo se le quedaba la garganta seca. Deja de ser hombre para volverse aquel niño que corría acompañado por los jardines, siempre genuino, inocente del alrededor y con su único deseo. Tomar siempre la mano de la niña que siempre lo acompañaba. Haberla perdido fue un golpe severo a la realidad a sus 6 años.
—¡Ella regresará! ¡Mientes! —exclamó luego de oír a su madre—, ¡Fiorella me prometió que regresaría…!
Había pasado tanto tiempo que ya no logró