100. Un secreto revelado
—¿De qué hablas? ¿De qué demonios hablas? ¡Vete de mi casa! —Elena lograr alejarse tan sólo unos centímetros. Enrico vuelve a tomarla del codo—, ¡Suéltame!
—¿No te acuerdas de mí, Fiorella? —las palabras de Enrico son pronunciadas de forma escalofriante. Y cuando él la toca se le revuelve el estómago. Algo en Elena se pone en alerta con cada palabra que suelta. Éste hombre es aterrador y cuando la niña se remueve en sus brazos, Enrico baja sus ojos azules hacia la bebé—, ¿Es tu hija, Fiorella?