Mundo ficciónIniciar sesiónLa misma enfermera de siempre se acercaba, en esta oportunidad con una leve sonrisa.
— Bueno, tenemos lindas noticias— Comenzó con sus manos en los bolsillos de la chaqueta verde— Rosario se despertó—Carlos y Carmen se abrazaron, sus lágrimas caían de alegría. El chancho moqueaba y con el puño de su buzo percudido secaba su nariz y sus ojos. Carmen prestaba atención a la enfermera y que debí






