Mundo ficciónIniciar sesiónRosario se perdió durante días. Estaba sucia, más que de costumbre, pero su gran problema era su cabeza, su mente. Como era habitual, le jugaba malas pasadas.
Por las tardes, cuando el sol caía pasaba por la fábrica para ver si Guillermo continuaba con vida, para su desgracia, jamás pudo verlo. Sin pensarlo, una noche se acercó hasta la casa de Lucrecia. Entró por el largo pasillo que se desmoronaba






