—Espera... ¡Espera! —ella chilló cuando Draco se cernió sobre ella y le hizo cosquillas en los costados y Riso hizo lo mismo.
Sus ojos se cerraron mientras soltaba una gran carcajada mientras intentaba alejarlo, pero ni siquiera pudo agarrar su mano. Fue implacable.
Ella echó la cabeza hacia atrás riendo como una maníaca.
—P... Por favor, para. Ah... ¡Jajajaja, voy a orinar! —ella gritó y Draco finalmente se detuvo.
Riso ahuecó su boca en un falso jadeo antes de soltar una linda risita mien