Capítulo 59.
— Luna, no creo que esto sea lo prudente. Debería ser alguien más.
— ¿Alguien más?— Cuestiona a Alena con fingida incomprensión— ¿No fuiste tú mismo quien propuso que fuera una mujer? Incluso me propusiste a mí — dice ella con deje venenoso— para que yo recorriera cada una de las manadas. En cambio yo estoy dispuesta a reconocer tu servicio de manera leal dejando que tu única descendiente, la única que tiene tu linaje— dice con una sonrisa,— se presente frente a cada uno de los altos custodios,