Capítulo 113.
“No puede ser! piensa ella al instante que baja la mirada y observa que su piel se encuentra completamente uniforme, sin rastro alguno de la enfermedad que la aqueja por completo.
“ Estoy a salvo, estoy a salvo, Randolf, no quiero lastimarte, me encargaré de resolverlo” piensa ella al mismo tiempo que Randolf ruge aceptando finalmente que su luna se encuentra completa y a salvo.
En ese momento Randolf baja los labios y la besa de una manera sutil, delicada, aunque con una necesidad impregnada p