AMÉRICA
Poco a poco me remuevo inquieta, el cuerpo lo siento pesado, como si me hubiera caído un gran peso encima, abro los ojos y lo primero que diviso es el techo blanco, frunzo el ceño, la cabeza me dispara pequeñas punzadas de dolor y como puedo me incorporo. Observo el lugar, es el cuarto de hotel al que llegamos.
—Maldición —susurro para mí misma.
Recuerdo todo, lo sucedido en el avión, estoy en Texas, miro por todos lados tratando de encontrar a Bryce, no está, hago un nuevo intento p