En una oficina, en el piso más alto de una conocida revista dos Alfas discutían.
—¿Como puedes decir que es tu destinado? ¡Entre Alfas no puede existir esas uniones!
—¡Ahh Brown! Siempre te he dicho, que estaría a tu lado mientras que encontrara a mi Destinado.
—Joe, tenemos una familia, ¿qué acaso no somos suficientes para ti?
—Tú sabes que nunca te quise, si te he dado un hijo fue solo porque te pasabas rogando por uno.
—¿Que le diré a Diego? ¡tú eres su madre!
—Fingiré mi muerte, creo que es