—¿Estás sorprendida? —preguntó Dominic con una sonrisa arrogante.
Selene no podía creer a este tipo. No era como si estuvieran a punto de casarse por contrato ni nada parecido. Solo iban a ser compañeros de entrenamiento. ¿Qué tenían que ver los contratos con todo aquello?
—No entiendo por qué ser tu compañera de artes marciales requiere un contrato —dijo frunciendo el ceño.
A Dominic le encantó la expresión de su rostro. Por fin había logrado molestarla con algo y lo consideró una victoria per