AL DÍA SIGUIENTE...
Selene entró en la escuela.
Su ánimo estaba por los suelos mientras la conversación que había tenido la noche anterior con Artemis y Aphrodite no dejaba de repetirse en su cabeza.
¿Cómo esperaban que dejara de amarlo cuando él se había convertido en una parte tan importante de su vida?
Simplemente no podía hacerlo.
Siempre creyó que jamás se enamoraría. Pensó que su corazón nunca se abriría para nadie, y precisamente por eso había dedicado su vida como Diosa de la Luna a ayu