Los ojos de Selene se abrieron de par en par. ¿Apollo acababa de pedirle que se fuera? Ella no iba a irse a ninguna parte. Había venido para explicarle las cosas y decirle cuánto amaba a Dominic y que estaba dispuesta a estar con él. Sabía que Apollo no la apoyaría, ya que llevaba mucho tiempo enamorado de ella, pero ella no lo amaba, y ya era hora de que aceptara esa realidad.
—¡No voy a irme de aquí, Apollo! —replicó Selene con firmeza, su voz cargada de determinación—. Sé que estás enfadado