Heather
Me desperté con uno de los peores dolores de cabeza que jamás había tenido. Sentía como si mi cabeza estuviera retumbando dentro de mi cráneo y tenía una sensación constante de querer arrodillarme y morir. Me agarré la cabeza y me senté, mientras los recuerdos de la noche anterior se iban registrando lentamente en mi mente. Había salido para encontrar una forma de superar los pensamientos que tenía en la cabeza, me había emborrachado un poco y recordaba haber vuelto a la habitación con