Capítulo 58: Tensiones inesperadas.
El vals termino con Anette entre los brazos de Nicolás, este la había levantado por la cintura haciéndola girar mientras ella apoyaba las manos sobre sus hombros, a pesar del repentino silencio del salón ellos parecían estar sumergidos en su propio universo; perdiéndose en los secretos que solo sus miradas parecían conocer.
De pronto las enormes puertas del salón se abrieron con un sonido estruendoso que rompió la quietud producto del silencio, todas las miradas se posaron en el recién llegado,