Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Amelia.
Cuando desperté mire hacía a mi compañero. Era muy extraño decirlo, pero no dejaba de pensar en él de esa manera. Mí suposición sobrenatural era correcta y no me estaba volviendo loca. Era real y estaba aquí. Presioné mi cabeza en el hueco de su hombro y pecho, sintiendo una profunda sensación de estar en casa.
—Ella es hermosa—escuche que dijo.
—¿Quién es ella?—pregunte sentándome en la cama.
—¿Qué?—dijo él sentándose también.
—Dijiste







