Punto de vista: Arwen
El baño reservado para las Lunas era el único rincón silencioso de toda la Gran Gala.
O, al menos, eso creí.
Apoyé ambas manos sobre el lavabo de mármol negro mientras observaba mi reflejo en el enorme espejo.
El vestido plateado seguía impecable.
El maquillaje también.
Pero mis ojos...
Mis ojos delataban el torbellino que llevaba dentro.
Respiré despacio.
—Controla tus emociones, Arwen... —me susurré.
Era fácil decirlo.
Mucho más difícil hacerlo cuando acababa de descubr