Punto de vista de Arwen
El nombre en la pantalla hizo que mi buen humor muriera al instante.
Ylva.
Sentí un nudo en el estómago.
La última vez que había escuchado su voz, terminé atrapada en una pesadilla que casi destruye mi vida.
Mis dedos apretaron el teléfono.
No.
No iba a volver a caer.
Colgué la llamada.
Después bloqueé el número.
Y finalmente lancé el aparato sobre el sofá.
—Ya basta...
Respiré profundamente. Una vez. Dos veces.
No quería volver a pensar en ellos.
Ni en Ylva. Ni en su ma