Mi corazón se detiene esperando una respuesta favorable que a gritos necesito con el fin de que al menos esta vez, la vida me sonría. Así que, con nerviosismo miro hacia donde se encuentra mi pequeño implorando que verbalicen lo que internamente suplico escuchar.
— Sus signos vitales se están fortaleciendo. — informa a mi esposo con un brillo que me hace aferrarme con más fuerza ese rayo de esperanza que no abandoné.
De inmediato, los doctores lo revisen y aunque no llora, mueve levemente sus m