Ignazio contuvo el gemido de dolor que quería escapar a través de sus labios. No había considerado lo doloroso que sería estrellarse de lleno con el frío y duro piso de mármol —había recibido un buen golpe en la cabeza. Sin embargo, no es como si hubiera tenido muchas opciones. Entre un poco de dolor y la muerte, no era muy difícil la elección.
El sonido de otro disparo se escuchó en la habitación y él esperó sentir el dolor consumiéndolo. Eso nunca sucedió. Levantó un poco la cabeza para ve