Will miró por tanto tiempo a Clara que el lobo entre ellos y que anteriormente le había cortado el paso a él le gruñó tensando su cuerpo y erizando el pelaje del lomo. Will le mostró los colmillos, pero este no se inmutó. Solo cuando Clara puso una mano sobre la cabeza del lobo a modo de calmarlo este relajó un poco su cuerpo, aunque sus orbes rojos nunca dejaron de mirar al otro lobo.
Y Will se sintió humillado dado que este apenas si había retrocedido. Él era un alfa. Todos en su manada lo re