La luz de la luna iluminaba los senderos del bosque. El sonido de los pasos agitados era lo único que irrumpía en la tranquila noche junto con los jadeos húmedos de los lobos corriendo. La corrida de la manada se estaba llevando a cabo.
Y todos los miembros seguían a su nuevo alfa a cierta distancia pero sin perderle el rastro. Solo Clara, su proclamada pareja corría casi a la par de él sin apenas esfuerzo. Tantos años corriendo por su vida de los salvajes le había valido para algo.
Aun le impr