La caída en el lago había sido tan brutal que la conciencia de Ethan se vio afectada. Aun con su pareja entre sus patas, aferrada fuertemente contra su pecho y su instinto le dictaba que era lo primero que debía proteger, eso no evitó que se fueran hundiendo. Solo cuando sus pulmones se apretaron y por el enlace sintió a su compañera casi con un hilo de vida, Ethan abrió sus ojos y forzó cada parte de él a moverse.
Olvidó el dolor que tenía provocado por el golpe y las heridas y comenzó a patea