Dada su naturaleza sumisa Clara no opuso resistencia mientras su mate se posicionaba entre sus piernas. Podía sentir el aliento caliente saliendo del hocico del animal contra la piel desnuda de sus muslos.
-Abre un poco más- escuchó decir a Ethan y las feromonas de él comenzaron a verterse sobre ella como una marejada que la hizo estremecerse y jadear.
Sus piernas dobladas hacia arriba se abrieron a cada lado de ella dejando a la vista del lobo el sexo de ella que comenzaba a humedecerse dado l