-Clara, Clara- los paso que se oían a su alrededor hacían un suave eco, junto el de las cadenas que se arrastraba detrás, dándole a entender que estaba sola y en ese lugar, ese donde solo podían estar ellas dos. Se abrazó más fuerte las piernas contra su cuerpo. No quería salir de allí. Tenía miedo. Cada vez que salía tenía el mundo real donde todo era miedo, sufrimiento, dolor.
No, no quería aquello. Solo quería quedarse allí, sumida en la oscuridad, sin nada que le hiciera daño, abrazada por