Clara miró, aun encima del cuerpo de tigre muerto con los ojos entrecerrados a su compañero como caía del lado inconsciente. Traqueó el cuello y abrió y cerró la boca que le dolía por el esfuerzo que acababa de hacer. La sangre empapaba su boca llenado sus papilas gustativas con un sabor asqueroso que casi le daba arcadas, su pelaje estaba manchado y chorreaba.
-Ah, este cuerpo es muy débil - sentía la tensión en su cuerpo después de la densa actividad- Tendré que entrenarlo un poco más si quie