Dixon no recordaba la última vez que había dormido tan bien, porque nunca antes lo había hecho. Siempre había alguien que lo despertaba de forma brusca y hasta violenta. Abrió sus ojos encontrando un techo para nada familiar y recordó los últimos sucesos en su vida. En cómo había llegado a la manada. Como se había hecho alfa. En la llegada de su hermano. En la muerte de su padre… y en el encuentro por fin con su mate.
Su mate.
Se levantó de golpe al sentir el olor de ella muy a lo lejos. Giró l