-Claraaaaa, Claraaaaa, espera- Ethan gritaba.
-Maldición. Clara, detente- Dixon lo hacía igual, pero sus voces no alcanzaban a la loba que corría desbocada delante de ellos, mucho más rápido de lo que podrían hacerlo sus masculinas patas.
En el momento que Clara había visto a la loba con la que había dejado a su cachorro ir hacia ella había sabido que algo malo le había ocurrido. Y no se había equivocado en absoluto. Su cachorro había desaparecido. Y ahora ella corría en dirección a la manada d