El ambiente era incierto entre los presentes. Los salvajes no se movían, pero se mantenían alertas en caso que volviera a ejecutarse el ataque. Ethan se acercó a Clara y se puso a su lado, mas no la tocó, aunque era lo que más deseaba hacer en ese momento.
-Tienen dos opciones- la voz de Clara era grave y autoritaria, sus orbes como dos rubíes peligrosos que no daba cabida a la desobediencia. Aun sentía el sabor metálico en su boca de la sangre ajena- Vuelvan a la manada y no se atrevan a tocar