Capítulo 95.
El edificio, una estructura de acero y cristal, retumbaba con cada embate de los asaltantes. Las puertas de titanio, diseñadas para resistir incluso los ataques más feroces, cedían lentamente ante la presión constante. El aire estaba cargado de electricidad, y Kael mantenía la mirada fija en el reflejo de Hawk cuando salieron de la línea de tiro.
El giro abrupto hizo que su suboficial diera un traspié.
Kael, con los ojos entrecerrados, sostenía su arma, la culata apretada contra su hombro al