Capítulo 34.
Magnor tembló cuando el dolor se volvió más agudo. La herida comenzaba a infectarse y en ese sitio no tenía una sola posibilidad de recibir atención médica.
Importaba menos que nada, pues desde que se habían marchado unas horas antes, no regresaron, creando en su cabeza la idea de lo inservible que era. Nadie podría ser tan efectivo en bajarles los humos a cualquiera y él estaba costando muy poco. Tan solo una habitación en uno de los edificios que el clan ocupaba para deshacerse de lo que est